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Préstamo rápido online o crédito rápido: compara el dinero rápido y los préstamos fáciles por TAE y coste total

Publicidadlas entidades de la lista nos pagan una comisiónLeer más

Si te haces cliente desde nuestros enlaces, la entidad nos paga una comisión que puede influir en qué ofertas mostramos y en su orden. No prestamos dinero: el préstamo lo da la entidad, que exige tener 18 años o más y siempre evalúa tu solvencia. Si no te llegan las cuentas, los servicios sociales de tu ayuntamiento o una asociación de consumidores te orientan gratis.

300 € a 30 días o 1.000 € a seis meses: eso suele haber detrás de los préstamos rápidos, los préstamos rápidos online y los créditos rápidos que ves anunciados en el móvil. Lo llamen crédito rápido, dinero rápido, préstamos fáciles o préstamo rápido online, la cuenta no cambia: con una comisión del 20 %, esos 300 € te cuestan 60 € más en solo un mes. Con los préstamos rápidos esto importa todavía más. La publicidad habla de velocidad y casi nunca de precio, y estos créditos están entre los más caros del mercado.

Dos cifras deciden si un crédito rápido te compensa: la TAE y el importe total que vas a devolver. En esta página las tienes primero, junto con tus derechos como consumidor en España y lo que cambia si la entidad tiene su sede fuera. Crédito Claro no presta dinero. La comparativa te sirve para ver las condiciones lado a lado, y la solicitud la haces siempre en la web de la propia entidad.

Préstamos rápidos y créditos rápidos: primero quién presta, luego cuánto cuesta

De 50 € a 1.800 €, devueltos en unos días o en un par de meses: ese es el terreno típico del minicrédito, y también el de buena parte de los préstamos rápidos. Un préstamo rápido no constituye una categoría legal propia, sino un tipo de oferta comercial que a veces incluye también préstamos de varios miles de euros con cuotas mensuales. Ya se trate de créditos rápidos, de un crédito rápido o de dinero rápido, la presentación de la oferta puede variar, pero lo que tienes que comprobar no cambia.

Entre el 7 % y el 24 % de TAE se mueve, aproximadamente, un préstamo personal de un banco o de un establecimiento financiero de crédito (EFC) que devuelves en meses o años. Un minicrédito está en otra liga. Su TAE suele ser muy alta porque el importe es pequeño, el plazo es corto y no hay garantía detrás. Si necesitas una cantidad mayor y puedes pagarla en cuotas, mira antes los préstamos personales que encadenar varios créditos pequeños.

Ningún euro de garantía: eso es lo que pide un crédito rápido, y por eso la entidad asume más riesgo y lo cobra en el precio. La comodidad tiene un coste. Lo que llega primero a tu cuenta no tiene por qué ser lo más barato, y un préstamo pequeño no es automáticamente un préstamo barato. Por eso, en esta comparativa, la velocidad nunca decide el orden de lo que debes mirar.

Ficha de la entidad: cinco datos antes de dar tu DNI

  • Nombre legal: el de la sociedad que firma el contrato, no la marca comercial que aparece en la web.
  • País de la sede: puede estar en España o en otro país de la UE. Tus derechos como consumidor siguen ahí, pero cambia dónde reclamas.
  • Supervisor: los bancos y los EFC necesitan autorización del Banco de España y responden ante él. La mayoría de las empresas de minicréditos no tienen esa autorización ni ese control.
  • Idioma del contrato: si la web está en español y el contrato o la información previa llegan en otro idioma, pide la versión en español antes de seguir.
  • TAE y ejemplo representativo: búscalos antes de rellenar el formulario, no después.

Haz esto: abre el aviso legal o las condiciones de la web y copia el nombre legal, el país y el supervisor. Si alguno de esos tres datos no aparece claro, no sigas.

Compara la oferta de préstamos rápidos online antes de rellenar el formulario

18 años es la edad mínima para firmar un crédito en España. Si una entidad pone además un tope de edad por arriba, es una decisión suya, no una regla de la ley. Los préstamos rápidos online se piden desde el móvil, con identificación electrónica y firma digital del contrato. Ese paso protege tu identidad y deja constancia de lo que aceptas: la TAE, el importe, el plazo y las comisiones.

Un formulario puede ser rápido de rellenar. Eso no dice nada de la respuesta. Antes de firmar, la entidad está obligada a evaluar tu solvencia, es decir, si puedes devolver lo que pides con tus ingresos y tus deudas actuales (artículo 14 de la Ley 16/2011 de contratos de crédito al consumo). Cuánto tarda esa evaluación y cuándo llega el dinero depende de la entidad y de tu banco. No depende de lo que diga el anuncio.

Una web en español no siempre pertenece a una empresa española. Puede que el contrato lo firme una sociedad con sede en otro país de la UE, y eso no es ilegal. La normativa europea de crédito al consumo te protege igual: tienes 14 días para desistir y la TAE debe estar a la vista antes de firmar. Lo que cambia es a quién y dónde reclamas si algo sale mal, y por eso esos datos tienen que estar en el contrato, no escondidos en un enlace del pie de página.

Algunas de las webs que anuncian préstamos rápidos no prestan dinero: recogen tu solicitud y la envían a otras entidades. Mientras no sepas qué entidad concreta te presta, todavía no sabes con quién vas a firmar. Si quieres ver con más detalle cómo funciona la contratación digital, tienes la página de préstamos online.

Haz esto: antes de enviar un préstamo rápido online, comprueba que la pantalla de la oferta muestra el nombre de la entidad que presta, la TAE y el importe total a devolver. Si solo ves la cuota y un botón de «solicitar», cierra la pestaña.

TAE del crédito rápido: compara el coste anual, no el TIN

Mano y teléfono
Mano y teléfono

Tres piezas forman el precio de cualquier crédito: el tipo de interés, las comisiones y el plazo. El TIN, o tipo de interés nominal, solo refleja el interés. La TAE, la Tasa Anual Equivalente, suma además la comisión de apertura y los demás gastos obligatorios, y lo expresa todo en un porcentaje anual. Por eso es la cifra con la que puedes comparar una entidad con otra.

En un crédito rápido, la TAE sube por tres motivos que se suman:

  • Sin garantía: la entidad corre más riesgo y lo traslada al precio.
  • Importe pequeño: una comisión fija pesa mucho sobre un capital reducido.
  • Plazo corto: los gastos se pagan en pocas semanas o meses, y al anualizarlos el porcentaje se dispara.

Más del 3.000 % de TAE: es lo que aparece en algunos ejemplos representativos que publican prestamistas de minicréditos en España, y alguno supera el 4.500 %. Compáralo con la horquilla del 7 % al 24 % de un préstamo personal. Esos porcentajes tan altos no significan que pagues 30 veces lo que pides. Lo que significan es que el coste que pagas en pocos días, convertido a un año, es enorme. Por eso, en un minicrédito, la TAE te sirve para comparar entre minicréditos y el importe total te dice cuánto sale de tu bolsillo.

Si un anuncio da cifras de intereses o de coste, la Ley 16/2011 exige que el tipo deudor y la TAE aparezcan de forma clara, con un ejemplo representativo (artículo 9). La publicidad de bancos y EFC está regulada además por la Circular 4/2020 del Banco de España. Un anuncio que solo destaca la rapidez y esconde la TAE ya te está diciendo algo sobre esa entidad.

Hasta 300 € al 0 % en el primer préstamo: algunas entidades lo anuncian. Esa oferta tiene las condiciones que fija cada entidad, no vale para todos los clientes ni para todos los préstamos, y el segundo crédito ya tiene coste. Lee qué pasa si te retrasas o si pides una prórroga antes de dar por hecho que te sale gratis.

Haz esto: anota la TAE y el importe total de cada oferta en dos columnas. Descarta cualquier crédito rápido que no te dé las dos cifras antes de pedirte datos.

Dinero rápido cifra a cifra: el coste total de tu préstamo rápido online

1.000 € a devolver en seis meses: con ese ejemplo se ve cómo funciona el precio del dinero rápido. Las cifras de la tabla son hipotéticas y no corresponden a ninguna entidad ni a ningún tipo vigente. Solo sirven para enseñarte el mecanismo. La oferta real es la del ejemplo representativo de cada entidad y la que te hagan después de evaluar tu solvencia.

Concepto Importe (hipotético)
Importe solicitado (capital) 1.000 €
Plazo 6 meses
Comisión de apertura 50 €
Intereses del periodo 90 €
Cuota mensual aproximada 190 €
Importe total adeudado 1.140 €
Coste total del crédito 140 €

1.140 € por 1.000 € recibidos: son 140 € de coste por seis meses. Si haces la cuenta con seis cuotas de 190 €, la TAE sale en torno al 58 %. Fíjate en la comisión: 50 € sobre 1.000 € son un 5 % del capital, pero esos mismos 50 € sobre 10.000 € serían un 0,5 %. Por eso el mismo gasto fijo encarece tanto un préstamo pequeño. Si quieres ver cuotas y totales con otros plazos, tienes el detalle en la página del préstamo de 1.000 euros.

Por qué la TAE se dispara con 300 € a 30 días

60 € de coste por un préstamo de 300 € a devolver en un mes es otro ejemplo hipotético. En euros parece asumible, pero es un 20 % en solo 30 días. Anualizado como lo hace la TAE, ese préstamo supera el 800 %. Si encima pides una prórroga y vuelves a pagar ese coste, en dos meses habrás pagado 120 € por 300 € prestados. En la página del préstamo a 30 días tienes más cuentas de este tipo.

La cuota engaña: suma todos los pagos

190 € al mes tranquilizan más que 1.140 € de golpe, y por eso muchas ofertas enseñan solo la cuota. Si alargas el plazo, la cuota baja, pero pagas intereses durante más tiempo y el total sube. Si lo acortas, la cuota sube y casi siempre pagas menos en total. La cifra que cuenta es el importe total adeudado: capital, intereses y comisiones, del primer pago al último.

1 % del importe que devuelves es lo máximo que la entidad puede cobrarte por amortizar antes de tiempo cuando quedan más de 12 meses de contrato, y un 0,5 % cuando queda un año o menos (artículo 30 de la Ley 16/2011). Si cobras antes de lo previsto, devolver el préstamo antes suele reducir los intereses que pagas. Pide a la entidad el cálculo exacto antes de hacerlo.

Haz esto: pon al lado el importe que pides y el total que vas a devolver, y réstalos. Esa diferencia es el precio real del crédito y es el número que debes comparar entre entidades.

Créditos rápidos con ASNEF y sin ASNEF: compara según tu historial real

50 € de deuda principal es el mínimo para que una deuda pueda aparecer en un fichero de morosos como ASNEF o Badexcug. Por debajo de esa cantidad no se puede registrar. Además, la deuda tiene que ser cierta, vencida y exigible, no puede estar en disputa, tienen que haberte avisado antes de que podían incluirte, y el dato no puede permanecer más de 5 años desde que venció la deuda. Si figuras por algo que no cumple estas condiciones, tienes motivo para reclamar.

Busques créditos rápidos con ASNEF o sin ASNEF, la evaluación de solvencia sigue ahí. Ninguna entidad puede saltársela, porque la ley la exige antes de cada contrato. Consultar ficheros de morosos es una práctica habitual dentro de esa evaluación. Si apareces en ASNEF, muchas entidades rechazarán la solicitud y otras te ofrecerán condiciones más caras. Tienes más detalle en las páginas de préstamos con ASNEF y de préstamos sin ASNEF.

1.000 € de riesgo con una misma entidad es la cifra a partir de la cual la CIRBE, la Central de Información de Riesgos del Banco de España, devuelve tus datos a los prestamistas. La CIRBE no es una lista de impagados: registra préstamos y créditos en general, también los que pagas puntualmente. Estar en la CIRBE no significa que debas nada atrasado.

2 caminos tienes si te han rechazado por estar en un fichero: pedir otro crédito más caro o arreglar la deuda que te llevó ahí. El segundo es más lento, pero es el que te devuelve el acceso a un crédito normal. Encadenar créditos rápidos con un historial negativo suele terminar en deudas más grandes y en más registros.

Haz esto: antes de pedir nada, comprueba si apareces en algún fichero y por qué deuda. Si la deuda es real, negocia su pago. Si no cumple las condiciones legales, reclama su baja.

Lo fácil de los préstamos fáciles: comparar, no la aprobación

0 entidades serias pueden asegurarte la aprobación antes de estudiar tu caso. Los préstamos fáciles resultan atractivos, y es comprensible: cuando falta dinero, nadie quiere papeleo. Pero lo que puede ser fácil es otra cosa: comparar las ofertas en una tabla, tener tus documentos listos y entender qué vas a firmar. La concesión la decide siempre la entidad después de evaluar tu solvencia.

Cuatro mensajes deberían ponerte en guardia en cuanto los leas:

  • Préstamos rápidos con aprobación segura o concedidos sí o sí: nadie puede prometerlo sin estudiar tu solvencia.
  • Promesas de aceptación al 100 % o de que todos son aceptados: chocan con la obligación de evaluar a cada solicitante.
  • Préstamos sin mirar tu historial: un prestamista responsable siempre hace una comprobación real de tu solvencia, así que conviene desconfiar de una oferta que prescinde de ella.
  • Préstamos rápidos con dinero en pocos minutos: ninguna entidad puede asegurarte el plazo de la transferencia antes de revisar tu solicitud.

3 documentos suelen bastar para que la solicitud vaya sin atascos: tu DNI o NIE en vigor, un justificante de ingresos y el número de cuenta a tu nombre. Algunas entidades piden también un extracto bancario reciente. Tenerlo todo preparado es lo que tú puedes hacer para que la evaluación no se retrase. Si alguien te pide cosas que no tienen sentido, como claves bancarias o pagos por adelantado para «desbloquear» el préstamo, para.

1 pago por adelantado antes de recibir el préstamo es una señal clásica de estafa. Un prestamista legítimo descuenta sus comisiones del préstamo o las incluye en las cuotas. No te pide una transferencia previa.

Haz esto: si un anuncio de préstamos fáciles te asegura la aprobación, pasa a la siguiente oferta. Prepara tus documentos y compara la TAE y el total. Eso sí puedes hacerlo con calma y sin compromiso.

Nuevos préstamos rápidos online: comprueba la entidad antes que la oferta

Cada pocos meses aparecen marcas nuevas de préstamos rápidos, y otras dejan de prestar en España. Una marca nueva no es mala por serlo, pero tampoco tiene historial que puedas consultar. Por eso, con prestamistas nuevos, la ficha de la entidad pesa más que la oferta: nombre legal, sede, supervisor e idioma del contrato. Si una marca que conocías ya no presta, no des por hecho que la web que la sustituye es la misma empresa.

14 días después de firmar todavía puedes echarte atrás, también con una entidad nueva. Pero eso solo sirve si sabes a quién dirigirte. Una marca recién llegada que no deja claro quién está detrás te lo pone difícil justo en el momento en que lo necesitas.

2 versiones de la misma web, una en español y otra en el idioma de la sede, pueden tener condiciones distintas. Lo que firmas es el contrato y la información precontractual que te entregan, no el texto comercial de la portada. Compara que la TAE y el importe total del contrato coinciden con lo que viste en la web.

Haz esto: con un prestamista nuevo, busca en el contrato el nombre legal y el domicilio de la sociedad y compáralos con el aviso legal de la web. Si no coinciden o no aparecen, no firmes.

Desistimiento en tu préstamo rápido online: catorce días, TAE visible y límites a la usura

14 días naturales tienes para desistir de un contrato de crédito al consumo (artículo 28 de la Ley 16/2011). No tienes que dar ningún motivo y no te pueden penalizar. Eso sí, tendrás que devolver el capital y los intereses de los días que lo hayas tenido. Esta regla vale también para un préstamo rápido online firmado desde el sofá. Si al leer el contrato con calma te arrepientes, usa ese plazo.

200 € es la frontera que conviene conocer: los préstamos por debajo de esa cantidad, y los que no tienen ningún interés ni gasto, quedan fuera de la Ley 16/2011 (artículo 3). Un minicrédito de 150 € no tiene, por ejemplo, el derecho de desistimiento de esa ley. Aun así, siguen protegiéndote la normativa general de consumo y la Ley de Usura. Mira la página del préstamo de 200 euros si estás en esa franja.

0 topes nacionales de TAE existen hoy en España para los préstamos al consumo: la ley actual no fija un límite máximo. La protección viene de la Ley de Usura. Un préstamo es nulo si su interés es «notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado». Si un juez lo declara usurario, solo tienes que devolver el capital que recibiste. El Tribunal Supremo compara la TAE del préstamo con el tipo medio que publica el Banco de España para la categoría de producto más parecida, en la fecha de la firma. La regla de los 6 puntos porcentuales por encima de la media se aplica solo a las tarjetas revolving, y no hay una sentencia del Supremo que fije un umbral propio para los minicréditos.

22 % de TAE es el tope provisional que propone el anteproyecto de nueva ley de crédito al consumo, aprobado por el Gobierno en primera vuelta el 7 de enero de 2026. Es solo una propuesta: no está aprobada y no se aplica hoy. El texto prevé también un tope permanente basado en la media del Banco de España más un margen que baja cuanto mayor es el préstamo. Para los créditos de alto coste propone un interés máximo del 4 % mensual, una comisión de como mucho el 5 % o 30 € (lo que sea menor), al menos tres cuotas mensuales, la prohibición de la publicidad que destaque sobre todo la rapidez y la obligación de que todos los prestamistas tengan autorización del Banco de España. Las nuevas reglas europeas (Directiva 2023/2225) deben aplicarse desde el 20 de noviembre de 2026, pero hasta que España apruebe su ley, sigue vigente la Ley 16/2011.

Dónde reclamas: lo que tiene que decirte el contrato

1 servicio de atención al cliente es lo primero que debes buscar en tu contrato: suele ser el primer lugar donde reclamas, y siempre por escrito, guardando copia. Si la entidad es un banco o un EFC, responde ante el Banco de España. Si es una empresa de minicréditos sin esa autorización, ese organismo no le corresponde, y tu vía pasa por los organismos de consumo o por los tribunales, con la Ley de Usura si el coste es desproporcionado. Con una sede en otro país de la UE, comprueba en el contrato qué ley se aplica y a qué organismo te remiten.

Haz esto: guarda en una carpeta la información precontractual, el contrato firmado y la fecha de la firma. Así tienes contados los 14 días y las pruebas a mano si un día necesitas reclamar.

Trampas del crédito rápido: prórrogas, renovaciones y comisiones

Portátil y taza
Portátil y taza

30 € por aplazar una semana parecen poco, hasta que los sumas al coste del préstamo y ves que has pagado dos veces por el mismo dinero. Estas son las trampas que más encarecen un crédito rápido:

  • Pedir por impulso: la rapidez del formulario invita a no comparar. Dedica un rato a mirar la TAE de varias entidades.
  • Prórrogas de pago: aplazar la devolución suele tener un coste propio, y ese coste se suma cada vez que lo usas.
  • Renovar o encadenar: pedir otro préstamo para pagar el anterior es la puerta de entrada a una espiral de deuda.
  • Comisiones poco visibles: busca en el contrato la comisión de apertura, la de estudio, la de prórroga y los gastos por impago.
  • Mirar solo la velocidad: lo que tarda en llegar el dinero no dice nada del precio. Uno algo más lento puede costarte la mitad.
  • Cuota baja con plazo largo: una cuota cómoda puede esconder muchos meses más de intereses.

2 retrasos seguidos pueden convertir un préstamo de 300 € en una deuda bastante mayor por los intereses de demora y los gastos de reclamación, además del riesgo de acabar en un fichero de morosos. Si ves que no llegas a la fecha, habla con la entidad antes del vencimiento, no después.

Haz esto: revisa en el contrato la cláusula de prórroga y la tabla de gastos por impago antes de firmar. Si no encuentras esos importes, pregunta por escrito y no firmes hasta tener la respuesta.

Alternativas a los préstamos rápidos: compara opciones más baratas antes de firmar

0 € de intereses te cuesta tirar de tus ahorros, y por eso es lo primero que conviene mirar antes de pedir un préstamo rápido. Estas son las alternativas que suelen salir más baratas:

  • Ahorro propio: aunque sea un colchón pequeño, cubre el gasto sin intereses ni comisiones.
  • Descubierto pactado con tu banco: en un descubierto en cuenta, la ley limita la TAE a 2,5 veces el interés legal del dinero, muy lejos de la TAE de un minicrédito.
  • Línea de crédito: si eres cliente solvente, una línea de crédito te deja disponer solo de lo que necesitas, aunque también tiene su coste.
  • Aplazar o fraccionar la factura: muchos proveedores y comercios aceptan planes de pago para un recibo concreto. Pregunta antes de pedir prestado.
  • Préstamo personal con TAE más baja: si necesitas una cantidad mayor, una TAE en la horquilla del 7 % al 24 % sale más barata que varios microcréditos seguidos.

1 llamada a tu banco o a tu proveedor puede ahorrarte más que cualquier comparativa de créditos rápidos. La prisa sale cara, y casi nunca es tan urgente como parece en el momento. Si el gasto puede esperar dos semanas, ese margen ya te abre opciones mucho más baratas. Y si lo que te falta es una cantidad muy pequeña, mira también la página de microcréditos para ver qué pagas por ese importe concreto.

Haz esto: antes de pedir un crédito rápido, pregunta a tu banco cuánto te costaría un descubierto pactado o un pequeño préstamo personal, y compara ese total con la mejor oferta de la tabla.

Espiral del dinero rápido: frena antes de pedir un segundo crédito rápido

2 préstamos abiertos a la vez, uno pedido para pagar el otro, son la señal de que la espiral ha empezado. Uno de los riesgos más serios del dinero rápido es justamente ese: cada préstamo nuevo trae su propio coste, y al cabo de unos meses debes más que al principio sin haber comprado nada nuevo. Cuanto antes actúes, más fácil es cortarlo.

  1. Haz inventario: anota cada deuda, a quién se la debes, el capital pendiente, la cuota y la TAE.
  2. Deja de pedir: no contrates más créditos rápidos para tapar los anteriores.
  3. Habla con tus acreedores: propón por escrito un calendario de pagos que puedas cumplir de verdad.
  4. Busca ayuda gratuita: las organizaciones de consumidores y algunos servicios públicos ofrecen asesoramiento sobre deudas sin coste, y conocen la forma de negociar con los acreedores.

Varias cuotas pequeñas con TAE muy altas a veces pueden juntarse en un solo préstamo más barato. Eso solo compensa si la TAE nueva es claramente más baja y si el total a devolver baja de verdad, no solo la cuota mensual. Tienes las cuentas en la página de reunificación de deudas.

Haz esto: si ya tienes un crédito rápido abierto y estás pensando en otro para pagarlo, para hoy. Haz la lista de deudas y pide cita en un servicio gratuito de asesoramiento antes de firmar nada más.

Pedir dinero rápido con calma: solo lo que tu presupuesto devuelve

100 € menos de lo que pensabas pedir pueden marcar la diferencia entre devolver a tiempo y pedir una prórroga. Cada euro prestado se paga con intereses, y lo tendrás que devolver aunque tus ingresos cambien. Calcula la cuota con tu presupuesto real, el de los meses normales, no con el dinero que esperas cobrar.

La evaluación de solvencia no es un obstáculo puesto para molestarte: es lo que impide que firmes una deuda que no puedes sostener. Las TAE de los anuncios y de la comparativa son ejemplos. La que te ofrezcan dependerá de cómo te evalúe cada entidad, así que comprueba la oferta concreta antes de aceptar. Si la deuda ya es un problema, más crédito no lo arregla. Un servicio gratuito de asesoramiento sobre deudas puede ayudarte a ordenarla y a negociar con tus acreedores.

Haz esto: escribe tus ingresos y gastos fijos del mes y resta la cuota. Si lo que queda no cubre un imprevisto razonable, pide menos o no pidas.

Preguntas frecuentes sobre préstamos rápidos y préstamos fáciles

Foto ilustrativa: Preguntas frecuentes sobre préstamos rápidos

¿Un préstamo rápido siempre es caro?

Suele estar entre los créditos más caros porque es pequeño, de plazo corto y sin garantía, pero el precio depende de la oferta concreta. Compara siempre por TAE y por importe total adeudado, no por el tamaño del préstamo ni por lo que tarda en llegar.

¿Puedo conseguir un préstamo sin comprobación de solvencia?

No con una entidad que cumpla la ley. La Ley 16/2011 obliga a evaluar tu solvencia antes de cada contrato. Una oferta que promete saltarse ese paso es una señal de alarma y suele venir con condiciones muy caras.

¿Por qué la TAE es tan alta en un préstamo pequeño?

Porque una comisión fija pesa mucho sobre un capital reducido y porque el plazo corto concentra el coste en pocos días. Al anualizarlo, el porcentaje sube muchísimo: 60 € por 300 € a 30 días supera el 800 % de TAE.

¿Qué diferencia hay entre TIN y TAE?

El TIN es solo el tipo de interés nominal. La TAE incluye además la comisión de apertura y los gastos obligatorios, así que refleja el coste real del crédito en porcentaje anual.

Antes de aceptar un préstamo rápido online: tres pasos con tu crédito rápido

  1. Copia la ficha de la entidad: nombre legal, país de la sede, supervisor e idioma del contrato. Si falta uno, no sigas.
  2. Resta el importe que pides del total que devuelves: esa cifra, junto con la TAE, es lo único que debes comparar entre préstamos rápidos.
  3. Apunta la fecha de la firma: desde ese día tienes 14 días naturales para desistir sin dar explicaciones si el préstamo es de 200 € o más.
Ejemplo representativo: Importe neto del crédito 30.000 € · Plazo 5 años (60 meses) · TIN variable 15,00 % · TAE 19,25 % · Cuota mensual 714 € · Coste total del crédito 12.820 € · Devolución total 42.820 €